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jueves, 14 de febrero de 2013

lUIS UGALDE. porque??



07 de Febrero de 2013Publicado en: Opinión

Ineficiencia y corrupción gubernamentales no son nuevas en Venezuela. Eran parte de un modo de hacer política que, con frecuencia, prefería en los cargos a ineptos y serviles partidarios que a profesionales capaces y honestos. Hace 15 años salir de la corrupción, del clientelismo político y recuperar la eficiencia pública eran un gran anhelo y promesas de cambio. Lamentablemente, hoy es evidente que han aumentado la corrupción y la ineptitud. Luego de estar en el Gobierno el tiempo de casi tres presidentes (Betancourt, Leoni y Caldera) juntos, con mucho más Poder y con ingresos superiores a 1 millón de millones de dólares, los problemas del país se han agravado y crece la frustración.
          Pensaron que los militares “pondrían orden” contra la violencia, pero en el último año superamos los 21.000 asesinatos. Es difícil entender que, con precios del petróleo 10 veces superiores, el endeudamiento se multiplique por 7, pasando de 30.000 millones de dólares (1999) a 210.000 millones de dólares (en 2012). Prometieron producción endógena y se importa todo, sobre todo alimentos, lo que fomenta la dependencia, el desempleo interno, la fuga de talentos y los negocios para los productores externos y los importadores gubernamentales cubano-venezolanos. Nuestra inflación en estos años es 3 veces superior al promedio latinoamericano.
          Parto de la buena intención original del régimen actual y de su deseo de sanar y salvar al país, pero si el médico que prometió curar agrava la enfermedad, se impone la pregunta sobre su diagnóstico y remedios totalmente desacertados.
          En un libro de lectura imprescindible para gobiernistas y opositores (Guayana: el milagro al revés. Edit. Alfa), Damián Prat presenta de manera clara y documentada el desastre de las Industrias Básicas de Guayana con pérdidas generalizadas e insostenibles. En ellas, además de la incapacidad y corrupción, hay algo más grave: el empeño obstinado, con ciego dogmatismo ideológico, de inventar una economía anulando los resortes de la productividad y del éxito empresarial. Es orden presidencial: “Estas empresas socialistas y cooperativas no son para obtener beneficios ni ganancias, sino para recibir lo justo para vivir y dar el resto a la comunidad”. Suena hermoso y humanitario, pero es una sentencia de muerte para los trabajadores y ruina para la economía del país. Las empresas básicas están a pérdida y necesitan subsidios petroleros nacionales y ayuda de chinos, suizos, franceses…, a cambio de los recursos naturales y el negocio. ¡Trágico! Lo mismo ocurre con el petróleo, la agricultura, los servicios y hasta educación y salud.
          En los primeros meses del Gobierno en 1999 el grupo investigador de la UCAB del estudio sobre lo caminos para salir de la pobreza multicausal (clave de toda política nacional) fue a ofrecer al Presidente los resultados de la investigación. Considerábamos nuestro deber contribuir con un Gobierno que quería cambiar las cosas. La reunión fue muy cordial y las preguntas e intervenciones del Presidente pertinentes. Casi al final dijo algo que suena muy bien, pero que es trágico e inolvidable: “Tenemos que inventar una nueva economía”. “Inventar economía” es tan disparatado como nosotros “inventar una nueva cardiología”. Para ello el Presidente ha demostrado su audacia y ha tenido recursos económicos sin límites, como nadie en toda nuestra historia. Pero una cosa es recrear la sociedad, la política y la economía y otra “inventar” la economía, que para él significa volver al trueque (sin dinero que es encarnación del mal), eliminar el interés y la ganancia de la empresa, con “lo justo para vivir” y “dar el resto a la comunidad”. Sin búsqueda de ganancia no hay esfuerzo productivo. Por eso está Cuba en la miseria, sin productividad y sin salida. La idea de que la plusvalía en la empresa sólo se debe a las horas de trabajo de los proletarios, sin agregar formación ni especialización, ni innovación tecnológica, ni riesgo creativo, ni inversión…, lleva por igual al fracaso y al odio contra los empresarios, cuya esencia criminal sería apropiarse del esfuerzo y de la sangre del trabajador.
          Otro punto es la institucionalidad social para que los intereses propios se conviertan en bien de toda la sociedad y no únicamente de unos pocos. El mercado libre, sin normas ni ley produce monstruos de riqueza y de pobreza. Se necesita institucionalidad con un Estado democrático y cultivo de lo público, con moral, leyes y sociedad solidaria organizada para lograr alta productividad económica, social y política para la vida digna y libre de todos los venezolanos.

NO AL PAQUETAZO YA...NO ES NO MAS REGALOS, QUE PAGUEN OTROS Y NO NOSOTROS.


asi si vamos bien, vamos a no aceptar el paquetazo, dejemos de comprar, solo compremos lo minimo necesario, protestemos, marchemos, a tomar las aduanas p q no salga nada del pais para estos chulos que adulan al gob por los regalos que reciben, vamos pueblo, que no nos siguan enganando, saludos, nestor




Capriles dice que se acabó la pasividad y llama a frenar "paquetazo" oficial

EFEPor lb/csc/acb | EFE – Hace 1 hora 10 minutos
noticias
Caracas, 14 feb (EFE).- El líder de la oposición en Venezuela, Henrique Capriles, dijo hoy que la pasividad se terminó y llamó a frenar "en seco" el "paquetazo" que, a su juicio, está implementando el Gobierno con la devaluación de la moneda local frente al dólar.
Al reaccionar a la depreciación en casi un 32 % del bolívar frente al dólar, Capriles criticó que funcionarios del Gobierno reiteraron una "mentira sistemática" al descartar la devaluación y se preguntó si no está sucediendo lo mismo con la salud del presidente, Hugo Chávez, quien está en Cuba desde diciembre pasado.
"Lo que nosotros no vamos es a estar de brazos cruzados, indiferentes, frente al desastre de las decisiones que están tomando", agregó en rueda de prensa Capriles, quien acusó al Gobierno de gastarse "los reales" (dinero) y tirar "la casa por la ventana" durante las campañas para los comicios de octubre y diciembre del año pasado.
El pasado 7 de octubre Capriles fue derrotado por Chávez en las elecciones para el periodo 2013-2019 y en diciembre los venezolanos eligieron a los gobernadores de los 23 estados del país.
"Déjeme decirle a todos los venezolanos (...) no se esté comiendo el cuento de que es que la devaluación es para proteger sus recursos. Eso es un paquetazo", subrayó el gobernador del estado Miranda (centro), quien pidió al Ejecutivo que paralice la medida.
Sostuvo que la "pasividad" se terminó e indicó que se está hablando "de decisiones que afectan a cada venezolano en su vida".
"Si aquí se sentía una pasividad, se acabó la pasividad. Porque eso es lo que quisiera el Gobierno", subrayó e invitó a sindicatos, organizaciones comunitarias, estudiantes, universidades, al país completo a organizarlo para frenar en "seco" ese "paquetazo".
"Que esto sea el inicio de las exigencias a las cuales tiene derecho nuestro pueblo y que uno está en la responsabilidad, en la obligación, de conducir", sentenció.
Cuestionó que la única explicación para la medida es que fue firmada por el presidente, cuya última aparición en televisión fue el 10 de diciembre pasado y quien un mes después no pudo asistir a su toma de posesión para un nuevo mandato por su condición de salud.
"Si una persona puede firmar (...) no va a poder hablarle al país y explicarle algo tan grave como esto (...) Ustedes están mintiéndole a los venezolanos utilizando la firma del presidente para justificar todas las barbaridades que están haciendo. Esa es la pregunta que nos tenemos que hacer hoy los venezolanos", apuntó.
Asimismo, Capriles pidió que se suspendan los "regalos" a otros países al cifrar en 7.000 millones de dólares el monto que Venezuela destinada para ello de sus ingresos petroleros.
"No hace falta devaluar, no hace falta imponer un paquetazo, lo que hay es que dejar la regaladera del petróleo de los venezolanos a otros países", sostuvo Capriles e indicó que la inflación acumulada durante los últimos 14 años llegó a 1.009 % en el país.
También exigió un ajuste del salario mínimo y las pensiones "en los mismos términos de la devaluación", que calculó en 46,5 %; implementar el programa "Hambre cero" para las familias que no puedan acceder a productos de la canasta básica; elevar la producción petrolera y la producción nacional.
Se declaró, por otra parte, contrario a que se levante de inmediato el control de cambio vigente desde hace una década, el cual limita y regula el acceso a las divisas y fijaba en 4,30 bolívares el precio del dólar, aunque en el ilegal mercado paralelo ese monto se triplica. EFE